procesando informacion

Armamento es un término utilizado para referirse a las armas y municiones utilizadas por las fuerzas armadas. También puede referirse al equipo que utilizan los civiles para la autodefensa o para la caza.

La palabra armamento proviene del latín armamentum, que significa “equipo”. Esta palabra se usó por primera vez en el sentido militar durante la Edad Media. En ese momento, se refería a las armaduras y armas que portaban los caballeros y soldados.

Hoy en día, el armamento incluye todo tipo de armas de fuego, así como misiles, bombas y otros artefactos explosivos. El término también se utiliza para referirse a la fabricación de estas armas.

El comercio mundial de armas es una industria multimillonaria. Estados Unidos es el mayor exportador de armas, seguido de Rusia y China.

La fabricación y venta de armamento está regulada por tratados internacionales. El más importante de ellos es el Tratado sobre el Comercio de Armas, que fue firmado por más de 170 países en 2013.

El tratado requiere que las naciones signatarias establezcan leyes y reglamentos para controlar la transferencia de armas. También establece normas para la exportación e importación de armas.

En Brasil, con la creación del Estatuto de Desarme en 2003, se dificultó la posesión y tenencia de armas. Actualmente, esta ley ha sido cuestionada y se han creado movimientos para flexibilizar el porte de armas, lo cual es peligroso, ya que están relacionadas con índices de violencia y son un riesgo para los niños, niñas y adolescentes.

Primero, facilitar la adquisición de armas influye en la tasa de violencia de un país. Según investigaciones del Mapa de la Violencia, la existencia de más armas en circulación no significa que habrá una reducción de la violencia. Esto se debe a que, al ser más indulgente con las armas, el Estado banaliza la violencia y permite que cualquier individuo se convierta en vigilante en situaciones de estrés, como sucedió en Porto Alegre, donde una familia fue asesinada a tiros después de una discusión en el tráfico. Pronto, la violencia se vuelve más común, ya que el individuo cree que tiene derecho a hacer lo que considere mejor por tener el arma, y ​​esto representa una amenaza para la vida y la seguridad de la población.

Además de la violencia cotidiana, dificultar la posesión y el porte de armas puede evitar accidentes mortales. Según una encuesta de 2018 realizada por pediatras de la Universidad de Stanford en California, las heridas de bala son la segunda causa principal de muerte entre los jóvenes de Estados Unidos, y en los estados donde es más fácil adquirirlas, el riesgo es el doble. Esta investigación muestra lo riesgoso que es tener armas en casa, ya que los niños y adolescentes pueden ser víctimas de accidentes fatales al manipular el objeto para averiguar cómo funciona e incluso no poder diferenciar una pistola de juguete de una real. De esta manera, queda claro que portar armas es peligroso y, aun en situaciones inocentes, siempre servirá para lastimar al otro.

Por lo tanto, la flexibilización del porte de armas no representa más seguridad para la población, sino una mayor posibilidad de banalizar la violencia y aumentar sus índices, así como mayores riesgos de accidentes fatales que involucren a niños. Por ello, el Estado debe permanecer rígido en relación a la tenencia de armas y debe garantizar la seguridad de su población.

Write A Comment